Academia › Publicar › Analíticas
Lo que te cuesta cada cliente nuevo, y cuándo deja de compensar
Sales sabiendo cuánto te cuesta un cliente por cada canal y con qué límite decides si merece la pena seguir pagando por él.
Ya sabes cuántos de los que te pagaron este mes repiten y cuántos tienes que salir a buscar de cero. Pagas una comisión a la plataforma que te trae reservas, gastas cada mes en anuncios, o le das un porcentaje a quien te manda clientes. Y a fin de mes te queda la duda de siempre: ese canal te está saliendo a cuenta, o le estás dando dinero a cambio de clientes que casi no te dejan margen.
Puede que este mes hayas gastado más en anuncios que el mes pasado y no sepas si ha merecido la pena, porque nunca lo has puesto en una cuenta aparte. Lo arreglamos ahora, canal por canal.
Lo que de verdad te cuesta un cliente nuevo
Lo que te cuesta un cliente nuevo no es lo que gastas en total en el mes en captar clientes. Es lo que gastas en un canal concreto, dividido entre los clientes nuevos que ese canal concreto te trajo.
Si mezclas todos los canales en una sola cuenta, el número no sirve para decidir nada. Un canal bueno tapa a uno malo, y sigues pagando por los dos sin enterarte de cuál es cuál el mes que viene.
Imagina que gastas 200 euros entre anuncios y una comisión de plataforma, y ese mes te llegan 10 clientes nuevos en total. La media te sale a 20 euros por cliente, pero esa media esconde que uno de los dos canales te cuesta el doble que el otro.
- 1Elige un canal
Anuncios, una plataforma de reservas con comisión, un colaborador que te recomienda clientes. Uno cada vez, no todos juntos en la misma cuenta. - 2Suma lo que gastaste en él
En un mes normal, ni el mejor ni el peor. El dinero del anuncio, la comisión que te han cobrado, lo que le pagas al colaborador. Nada más. - 3Cuenta los clientes nuevos de ese canal
Solo los que no habías atendido antes. Si preguntas siempre cómo te han conocido, esta cuenta te sale sola. - 4Divide
Gasto del canal entre clientes nuevos de ese canal. Ese número es lo que te cuesta cada uno.
Cuándo ese coste compensa
Un coste de captación no es caro ni barato por sí solo. Lo es comparado con lo que ese cliente te deja. Ya sabes lo que deja cada venta de media; ahora lo pones al lado de lo que te costó traerlo.
Si lo que te deja la primera cita ya cubre lo que te costó captar a ese cliente, el canal compensa desde el primer día. No tienes que esperar a que vuelva.
Si no lo cubre, el canal solo compensa cuando ese cliente vuelve las veces necesarias para cubrir la diferencia. Y ya sabes si tus clientes vuelven solos o si tienes que traer gente nueva cada mes.
Un fisioterapeuta que cobra 40 euros la sesión y capta un cliente por 25 euros de anuncio ya gana margen en la primera visita. Un centro de estética que capta un cliente por 60 euros para un primer tratamiento de 50 necesita que ese cliente vuelva al menos una vez más para que el canal empiece a compensar.
Pon un límite antes de decidir nada: si necesitas que un cliente vuelva más de dos o tres veces para empezar a ganar con él, el canal es frágil. Un cambio de precio, una mala racha de reservas, y estás pagando por clientes que no llegan a compensar nunca.
Ese mismo límite te dice cuándo meter más dinero en un canal. Si el primer servicio ya deja margen después de restar lo que costó captarlo, cada euro extra que metas ahí trae clientes rentables desde el primer día. Ahí compensa apretar el acelerador, no en el canal que solo se paga a la tercera visita.
- Coste fijo cada mes, pagues cuente lo que traiga
- Tú decides el mensaje y a quién le llega
- Puedes subir o bajar el gasto el mismo día
- Solo pagas por el cliente que realmente llega
- El colaborador ya tiene su confianza, cuesta menos convencerlo
- Crece tan despacio como crezca la relación
Cual elijo: Si el margen por cliente es ajustado, empieza por el colaborador: no arriesgas nada si un mes no trae a nadie. Cambia al anuncio pagado cuando ya sepas cuánto te deja un cliente de media y puedas permitirte pagar por adelantado.
- Sabes calcular lo que te cuesta un cliente nuevo, canal por canal y no de forma global
- Sabes compararlo con lo que ese cliente te deja de media para decidir si el canal compensa
- Tienes un límite claro: si un cliente necesita más de dos o tres visitas para compensar lo que costó traerlo, el canal es frágil
- La próxima lección: qué tocas el lunes después de mirar los cuatro números