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Lo que te cuesta un hueco mal calculado
Sales sabiendo cuánto te cuesta en clientes y en horas cada cita que dura más o menos de lo que reservaste, y si tu agenda falla por huecos cortos o por huecos largos.
Ya sabes si lo tuyo depende del cliente o no; ahora toca ver cuánto te cuesta cuando calculas mal ese hueco. Reservaste media hora para el corte de las once. A las once y veinte sigues con el cliente anterior, que al sentarse pidió también arreglarse la barba. El de las once espera de pie mirando el reloj. El de las once y media se cansa de esperar y se va sin decir nada.
Ese hueco que sobra o que falta no es un fastidio pasajero: tiene un precio, y ese precio es el que decide cuánto margen te puedes permitir al organizar la agenda.
Ya sabes si tu trabajo tarda siempre lo mismo o cambia según el cliente. Ahora toca ponerle número a lo que pasa cuando el hueco que reservaste no encaja con lo que de verdad ha durado.
Lo que cuesta un hueco corto
Cuando el hueco se queda corto, el retraso no se queda en esa cita: se lo llevas a la siguiente, y a la siguiente, y a la de después.
Si cada cita con barba añade quince minutos que no habías contado, y tienes ocho citas seguidas ese día, el último cliente no llega quince minutos tarde: llega con un retraso que se ha ido sumando cita a cita, sin haberlo pedido.
Ese cliente casi nunca se queja. Simplemente no vuelve, y tú ni te enteras de por qué.
Lo que cuesta un hueco largo
El error contrario también sale caro, aunque se note menos porque no hay nadie enfadado esperando de pie.
Si a todos los cortes les pones cuarenta y cinco minutos por si acaso alguno pide barba, y solo uno de cada tres la pide, estás regalando media hora al día en huecos vacíos que nadie te paga.
Un hueco de sobra no molesta a ningún cliente, pero tampoco cubre el alquiler del local.
- Caben más citas en el mismo día
- Si algo se alarga, el retraso se lo llevan los siguientes clientes
- El último de la jornada es el que acaba pagando el desajuste
- Nunca haces esperar a nadie de pie
- El tiempo libre entre citas no se factura
- En un día flojo, el hueco vacío se nota y pesa
Cual elijo: Si la mayoría de tus trabajos duran lo mismo y solo alguno se dispara, ajusta el hueco a la mayoría y reserva el margen aparte solo para ese caso, sin repartirlo entre todas las citas. Si casi todos tus trabajos varían de un cliente a otro, el hueco amplio general sale más barato que ir apagando retrasos cada tarde.
- Sabes cuánto te cuesta en la práctica un minuto de retraso en tu oficio
- Has identificado qué servicio es el que de verdad te descuadra la agenda
- Sabes si tu problema es de huecos cortos o de huecos largos, para saber dónde poner el margen
- La próxima lección te da el hueco que aguanta el fallo sin que tengas que ampliarlo todo