El vale se manda al pagar, o el día que elija quien lo compra
Al terminar sabrás si tu vale se manda nada más pagar o el día que elija el comprador, y tendrás listos los dos correos que hacen falta para cada camino.
Ya sabes cuándo caduca el vale y cuándo se manda; falta decidir qué pasa el día que alguien intente cobrarlo. Alguien compra hoy un vale de tu peluquería para el cumpleaños de su hermana, que es dentro de once días. Paga con la tarjeta, la compra sale bien y entonces te toca decidir algo que no aparece en ningún sitio: ¿ese vale le llega al momento a su hermana, con el aviso ya en su bandeja de entrada, o se queda guardado hasta el día veinte?
Ya has decidido el importe del vale y hasta cuándo vale, así que esto es lo último que falta antes de venderlo de verdad. Y no es un detalle menor: si el vale llega el mismo día que se paga, once días antes de tiempo, la sorpresa se ha terminado antes de empezar.
El envío inmediato es la opción por defecto
La mayoría de los vales que vendas no son para una fecha señalada. Alguien decide regalarse a sí mismo un masaje, o le compra a un amigo un vale para el bar sin más ocasión que el gesto. En esos casos el vale tiene que llegar nada más pagar. Si le haces esperar, le das además una razón para dudar de si el pago ha ido bien.
Por eso el envío inmediato es el comportamiento que debe traer tu web configurado de fábrica. No le pidas a quien compra un vale sin fecha que rellene un campo de fecha: es fricción que no sirve para nada, y cada campo de más en un formulario de pago es una venta que se puede perder a mitad de camino.
Cuándo hace falta preguntar por la fecha
Todo cambia cuando el motivo de la compra es una fecha concreta. El catorce de febrero, un cumpleaños, el día de la madre. Ahí el comprador no quiere que el regalo llegue hoy: quiere que llegue el día que toca, ni antes ni después. Si tu web solo sabe mandar el vale al pagar, empujas a ese comprador a comprarlo la víspera, a última hora, con el riesgo de que se le olvide o de que el pago falle sin margen para repetirlo.
Vendes más si dejas comprar con antelación sin que eso rompa la sorpresa. Y eso solo pasa si el vale se puede programar.
Un correo se lee en cuanto llega, aunque el motivo del regalo sea una fecha futura
- Se manda en cuanto se confirma el pago, sin ningún paso más
- No hace falta pedir ninguna fecha en el formulario de compra
- Es lo correcto para vales sin ocasión: autorregalos, agradecimientos, compras de empresa
- El comprador elige el día de entrega en el propio formulario de compra
- El vale se guarda hasta esa fecha y se manda solo entonces
- Hace falta un aviso de compra aparte, distinto del vale, para que el comprador sepa que el pago ha salido bien
- Es la opción que necesitas si vendes de cara a San Valentín, cumpleaños o Navidad
Cual elijo: Si tu negocio no tiene una fecha marcada en el calendario, deja el envío inmediato como único camino: cualquier campo de más es una venta que se cae. Actívalo solo cuando vayas a vender de cara a una fecha concreta, y ofrécelo como opción, no lo impongas: quien compra sin ocasión seguirá queriendo que el vale llegue ya.
Dos correos, no uno
Cuando programas el envío, el comprador necesita saber que el pago ha ido bien mucho antes de que el vale llegue a su destino. Si solo existe un correo, el del vale, y ese correo tarda diez días en salir, el comprador se queda sin ninguna confirmación durante todo ese tiempo. Y quien no ve confirmación escribe preguntando o, peor, paga otra vez por si acaso.
Hacen falta dos correos con trabajos distintos. Uno sale al momento y confirma el cargo, con la fecha en la que se entregará el regalo. El otro sale el día elegido y entrega el vale de verdad, con su código y su importe, listo para canjear.
Con esto tu vale ya sabe cuándo salir de tu web: al momento, o el día exacto que haya elegido quien lo compra. Lo que falta es qué pasa el día en que ese código se presenta para canjearlo, y eso es lo siguiente.
- Envío inmediato configurado por defecto para vales sin ocasión
- Campo de fecha activado solo cuando vendes de cara a una fecha señalada
- Dos correos distintos: confirmación al pagar, vale el día elegido
- El comprador elige la fecha, nunca se le obliga a esperar si no la necesita
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Un cliente compra un vale de spa para cuando le apetezca, sin decir para quién ni para cuándo. ¿Se lo mandas al momento o le preguntas la fecha?
Se manda al momento. No hay ocasión que proteger, y pedirle una fecha que no tiene es un campo de formulario que solo sirve para que se lo piense dos veces.
2. Faltan tres semanas para el Día de la Madre y activas el envío programado en tu tienda de flores. Un comprador paga y no le llega nada salvo el cargo en el banco. ¿Qué ha fallado?
Falta el correo de confirmación inmediata. El envío programado no debe dejar al comprador sin ninguna señal hasta el día de la entrega; si solo existe el correo con el vale, que sale tres semanas después, no tiene forma de saber que el pago ha ido bien.
3. Un comprador quiere programar la entrega de un vale de restaurante para dentro de trece meses, para un aniversario del año que viene. ¿Se lo permites tal cual?
No sin revisar antes la caducidad del vale. Si caduca a los doce meses de comprarse, entregarlo a los trece meses sería entregarlo ya caducado; la fecha de entrega tiene que caer siempre antes de la caducidad, nunca después.
El vale ya sale de tu bandeja en el momento correcto. Lo que falta es el código que lo acompaña: uno que se pueda canjear una vez, no las veces que a alguien se le ocurra intentarlo.