Nuevo en la biblioteca: Lo que dices antes de que aparezca el botón. Leer el artículo
yodai Academia Crear la web

Academia › Construir › Crear la web

La foto que abre tu web y las que sobran

Sales sabiendo qué foto va primera, cuáles se mueven y cuáles se borran, con un pie de foto concreto en cada una que se queda.

Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026

4 min de lectura

Antes de llegar a cualquier botón, lo primero que ve alguien en tu web es una foto. Tienes una web con fotos, pero nadie te ha dicho si van en el orden que hace que la gente se quede.

El problema no es que falten fotos. El problema es que la primera que ve un desconocido decide, de un vistazo, si sigue mirando o se va. Y esa primera foto casi nunca es la que subiste primero.

La primera foto no es la más bonita

Aquí falla mucha gente: sube arriba de todo la foto que más le gusta a él, no la que mejor explica lo que da. Una foto de estudio con luz perfecta queda preciosa y no dice nada de lo que se recibe cuando se paga.

La primera foto tiene que enseñar el resultado tal como lo ve el cliente el día que viene, no una versión mejorada para una revista. Si haces cortes de pelo, la primera foto es un corte terminado con luz normal de tu local, no una composición de peluquería de anuncio.

Es la misma regla que vale para el orden de la página entera: lo que engancha va primero, ya sea texto o foto. Con las fotos la aplicas una a una.

Las tres pasadas para revisar lo que ya subiste
  1. 1Marca la que abre
    Elige la foto que muestra el resultado más habitual que entregas, no el más espectacular ni el más reciente. Esa sube arriba de todo, en lugar de la que haya ahora.
  2. 2Mueve las de proceso detrás
    Si tienes fotos de antes o durante el trabajo, van después de la foto de resultado, nunca antes. Nadie quiere ver el proceso si todavía no ha visto qué se consigue.
  3. 3Baja o borra las repetidas
    Si dos fotos muestran lo mismo desde otro ángulo, sobra una. Quédate con la más nítida y la que se entiende mejor sin leer nada al lado.

Qué foto sobra siempre

Sobra la foto borrosa, aunque sea la única que tienes de ese trabajo en concreto. Sobra la foto donde no se entiende qué estás enseñando sin leer el texto de al lado. Y sobra la foto repetida: la misma mesa, el mismo plato, la misma sonrisa, tres veces seguidas.

Es mejor enseñar seis fotos buenas que veinte donde catorce estorban. Cada foto de más es un motivo para que alguien deje de bajar antes de llegar al botón que manda.

Si dudas entre quitar una foto o dejarla, quítala. La duda ya es la respuesta: si no tienes claro qué aporta, quien la mira tampoco lo va a tener.

Cuántas fotos aguanta cada sección

Como orientación, no como regla fija: la portada aguanta una foto, como mucho dos si la segunda es un detalle que amplía la primera. La sección de cada servicio aguanta entre dos y cuatro: la que abre y una o dos que muestran variantes. Más de cuatro por servicio ya no es una muestra, es un álbum, y nadie mira el álbum entero de una tienda que no conoce todavía.

Si tienes treinta fotos guardadas, no las subas todas de golpe. Sube las que pasan las tres pasadas de antes y guarda el resto para cuando cambies de campaña o de temporada.

Foto de estudio o foto del trabajo real
Foto de estudio
  • Luz cuidada y composición pensada
  • Suele venir de un fotógrafo o de un montaje
  • Sirve para el logo o para una portada de temporada
Foto del trabajo real
  • Se hace con el móvil en el momento del servicio
  • Muestra justo lo que va a recibir quien paga
  • Genera confianza porque se puede comparar al llegar

Cuál elijo: Para la primera foto y para las de servicios, elige siempre la real. Reserva la de estudio para el logo o para una portada puntual, nunca para lo que promete el resultado.

La foto bonita que miente
El error caro es enseñar una versión mejorada de lo que das: el plato con más ingredientes de los que lleva, la sala con más luz de la que tiene en realidad. El cliente llega, compara con la foto, y la desconfianza que se lleva no se arregla con un buen trato en la puerta. Enseña lo que vas a entregar hoy, no lo mejor que entregaste una vez.

El pie de foto también decide

Debajo de cada foto que se queda, escribe qué es exactamente, no una frase de relleno. «Nuestro trabajo» no dice nada. Un pie de foto concreto responde la pregunta que alguien se hace mirando la imagen: cuánto dura, qué incluye, de qué está hecho.

El pie de foto que sí suma
Corte fade con degradado en dos tonos. 35 minutos, lavado incluido.

Con las fotos ya ordenadas y limpias, la web dice lo mismo mires donde mires.

Las fotos ya están en el orden que hace que la gente se quede, cada una con su pie de foto. Pero las miraste tú, que las escogiste; falta verlas con los ojos de alguien que abre tu web por primera vez.

Lo que te llevas
  • Sabes cuál foto abre tu web y por qué es esa y no otra
  • Las fotos de proceso quedan detrás de las de resultado
  • Has quitado las borrosas, las repetidas y las que no se entienden solas
  • Cada foto que queda lleva un pie de foto concreto, no una frase de relleno

Yodai monta la web a partir de lo que le cuentas, con tienda, reservas o presupuestos según lo que hagas. Mira cómo queda la página web para tu negocio.

SiguienteAntes de enseñarla, pruébala en un móvil que no es el tuyo