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Academia Construir WhatsApp y clientes

Tres secciones, no un almacén de carpetas

Quien lo lea sale sabiendo cuántas secciones abrir en su catálogo de WhatsApp y con qué nombre, en vez de copiar las carpetas de su almacén.

7 min de lectura

Ya sabes qué producto abre tu catálogo de WhatsApp y qué preguntas se repiten en el chat antes de que alguien compre. Con eso resuelto llega la siguiente duda, y esta no avisa: el resto del catálogo, ¿lo metes en una carpeta por cada cosa que vendes, o lo dejas todo junto en una lista larga?

Las dos formas fallan igual, aunque de manera distinta. Una carpeta por producto convierte el catálogo en un almacén: para comparar dos opciones parecidas, el cliente tiene que entrar y salir de varias secciones seguidas, y cada carpeta nueva que abres es una decisión que ya no recuerdas por qué tomaste. Todo en una sola lista de treinta artículos es peor todavía. Nadie desliza treinta veces buscando lo suyo: cierra el chat y pregunta en otro sitio.

El catálogo no se ordena como guardas tú el género en el almacén. Se ordena como pregunta el cliente.

Cuenta las preguntas, no los productos

Antes de crear una sola sección, abre las conversaciones de los últimos dos meses. No mires lo que vendes: mira con qué frase te lo piden. Esa frase, repetida, es la sección. Si no se repite, no es sección: es un producto suelto dentro de otra.

Una floristería puede tener veinte artículos distintos —rosas, tulipanes, claveles, centros de flor seca, plantas de maceta— y solo tres maneras de que se los pidan por el chat: necesito algo para hoy, quiero algo para tener en casa y es para un encargo con fecha. Esas tres frases son las tres secciones que hacen falta. No Ramos, Plantas de interior y Centros de flor seca, que es como se ven los productos desde detrás del mostrador.

El mismo criterio sirve para un servicio, aunque no haya nada que envolver. Una clínica dental no separa su catálogo por Empastes, Ortodoncia y Limpieza porque así estén los tratamientos archivados en la ficha del paciente. Separa por me duele algo ahora, quiero arreglarme la sonrisa y revisión de siempre, porque así entra el paciente al chat: con una molestia, con una idea a medio madurar, o por rutina.

Un restaurante con encargos añade un matiz: ahí no salen tres frases, salen cuatro. Quiero comer aquí, lo quiero para llevar, es para un evento con fecha y solo pregunto por la carta de bebidas. Cuatro secciones no son ni más ni menos correctas que tres: son las que salen de contar de verdad las conversaciones de ese negocio concreto, no de aplicar un número fijo a todos por igual.

Puesto en una tabla, el patrón se ve de un vistazo: cada negocio tiene sus preguntas, pero todas nacen del mismo sitio, el chat, no del almacén.

La frase del cliente decide la sección, no el producto
NegocioFrase del clienteSección del catálogo
FloristeríaNecesito algo para hoyPara hoy
FloristeríaQuiero algo para tener en casaPara casa
FloristeríaEs para un encargo con fechaEncargos
Clínica dentalMe duele algo ahoraUrgencias
Clínica dentalQuiero arreglarme la sonrisaEstética
Clínica dentalRevisión de siempreRevisiones

Por dentro o por fuera

Por dentro o por fuera
Ordenar por cómo lo guardas tú
  • Nace del almacén o del catálogo del proveedor
  • Encaja con tu cabeza, no con la del cliente
  • Crece sin límite: cada producto nuevo pide su carpeta
Ordenar por cómo lo pide el cliente
  • Nace de las preguntas que se repiten en el chat
  • El cliente reconoce su duda en el nombre de la sección
  • Se mantiene en tres o cuatro secciones aunque el catálogo crezca

Cual elijo: Elige la segunda, salvo que tengas menos de ocho productos en total: con tan pocos, una sola sección sin dividir se recorre entera de un vistazo, y dividirla solo añade un clic de más.

La diferencia entre las dos formas no se nota el primer día, con diez productos cargados a mano. Se nota a los seis meses, cuando llevas cuarenta artículos metidos y ya no recuerdas en qué carpeta guardaste el último. Ordenar por producto obliga a decidir de nuevo dónde va cada cosa nueva. Ordenar por pregunta no: la pregunta ya existe, solo hay que meter el producto en la sección que le toca.

Cómo llegar al número de secciones

Cómo llegar al número de secciones
  1. 1Lista sin ordenar
    Apunta cada producto o servicio tal cual, sin agrupar todavía nada.
  2. 2Anota la pregunta, no el nombre
    Junto a cada uno, escribe la frase con la que te lo pide un cliente real por el chat. Los que comparten frase van juntos.
  3. 3Corta en cuatro como mucho
    Si te salen más de cinco grupos, súbelos de nivel: junta los que se parecen hasta quedarte en tres o cuatro secciones. Dos frases que empiezan distinto pero terminan en la misma decisión —para hoy y es urgente, por ejemplo— son la misma sección con dos maneras de decirla.
  4. 4La que abre primero, arriba
    La sección donde está el producto que decidiste que ve primero quien entra va la primera de la lista, siempre.

Con las tres secciones de la floristería, el orden dentro de la app queda así:

Los nombres tal cual van en la app
Para hoy — listo en el día Para casa — plantas y macetas Encargos — con fecha y a medida
El almacén disfrazado de catálogo
El error caro es copiar dentro de WhatsApp las categorías de tu proveedor: Rosas, Tulipanes, Claveles, una carpeta por tipo de flor. El cliente no entra pensando en la especie, entra pensando en la ocasión. Si tiene que abrir tres carpetas para comparar precio antes de decidir, buena parte cierra el chat sin preguntar nada, y no vuelve a intentarlo: pregunta por teléfono, o pregunta en otro negocio. Se evita mirando las conversaciones, no el almacén ni la ficha del proveedor.

El número de secciones no es fijo para siempre, pero tampoco se toca cada semana: se revisa cuando cambia de verdad lo que vendes, no cada vez que añades un producto suelto. Un producto nuevo entra en una sección que ya existe. Una sección nueva solo se crea cuando aparece una pregunta que antes no se repetía.

Con las secciones decididas y con nombre, el catálogo ya se recorre solo, sin que tengas que explicarlo por chat. Lo siguiente es qué ve el cliente en el segundo que abre cada ficha, antes incluso de leer el precio.

Lo que te llevas
  • Las secciones del catálogo decididas por las preguntas que se repiten en el chat, no por cómo guardas tú el género
  • Un máximo de tres o cuatro secciones, con la que abre primero situada arriba
  • Los nombres de cada sección escritos con la duda del cliente, no con tu jerga interna

Tres casos

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Una tienda de repuestos de coche tiene cuatrocientos artículos y hoy los tiene en dieciocho carpetas, una por marca. ¿Qué hace primero, antes de tocar una sola carpeta?

Revisa dos meses de conversaciones y anota con qué frase piden cada repuesto, no la marca. Si la mayoría pregunta por matrícula o modelo del coche, las secciones salen de ahí, y dieciocho carpetas por marca se quedan en tres o cuatro por motivo de consulta.

2. Un taller de reparación de bicicletas vende seis servicios: revisión, cambio de frenos, cambio de cadena, hinchado, ajuste de marchas y montaje de ruedas. El dueño quiere meter cada uno en su propia sección. ¿Se lo recomiendas?

No. Con solo seis servicios, una sola sección sin dividir se recorre entera de un vistazo; crear seis carpetas obliga a un clic de más por cada una sin ahorrar nada. La regla de dividir por preguntas del chat es para catálogos con muchos artículos, no para media docena.

3. Una tienda de decoración importa de tres proveedores distintos y hoy organiza el catálogo de WhatsApp por proveedor: Proveedor A, Proveedor B, Proveedor C. Los clientes preguntan mucho pero compran poco. ¿Qué está pasando y qué cambia?

Está copiando el almacén dentro del catálogo: el proveedor le importa a ella, no al cliente, que entra pensando en para qué habitación o qué estilo busca. Cambia las tres secciones por las preguntas reales del chat, por ejemplo salón, dormitorio, exterior, y mezcla dentro de cada una productos de los tres proveedores.

Con las secciones montadas, lo que decide si el cliente compra sin preguntar ya no es el orden ni el nombre de la carpeta: es la foto que ve antes de leer el precio.

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