Un presupuesto no va en el catálogo: se cobra con su propio enlace
Quien lo lea sale sabiendo cerrar el precio por escrito y cobrarlo con un enlace hecho para ese importe exacto, sin tocar el catálogo.
Te escribe un cliente pidiendo algo que no vendes tal cual: un armario a medida para el pasillo, una reforma de baño completa, una web con tres cosas que no encajan en ningún paquete de los que ya tienes montados. Le has dado un precio por WhatsApp o por teléfono —780 euros, dos semanas— y ahora toca cobrarlo. Pero ese número no está en tu catálogo por ningún lado, y no lo va a estar nunca, porque no lo vas a repetir igual para nadie más.
La tentación es forzarlo: creas un producto nuevo solo para esa cifra, o coges el que más se parece y le cambias el precio por dentro. Las dos cosas generan el mismo problema el mismo día: ese producto se queda visible, o casi visible, confundiendo al siguiente cliente que entre a mirar cuánto cobras tú de verdad.
Un precio para uno, no para todos
La pregunta que separa lo que va en el catálogo de lo que no es esta: ¿volverías a vender exactamente esto, a cualquiera, por ese mismo precio? Si la respuesta es sí, es un producto: dale una ficha y déjalo ahí para siempre. Si la respuesta es no, si ese número solo tiene sentido para este cliente con esas medidas, ese plazo y esos materiales, no es un producto. Es un presupuesto.
Un presupuesto no se cobra metiéndolo con calzador en el catálogo. Se cobra con un enlace de pago hecho para esa cifra exacta, que se manda solo a quien tiene que pagarlo y que no deja rastro en tu escaparate.
- Se queda visible para todo el que entre después
- Invita a comparar precios que no son comparables
- Si cambia una medida o un plazo, tienes que tocar la ficha otra vez
- No aparece en ningún listado, solo lo tiene quien lo recibe
- Sirve para ese cobro y se acaba ahí
- Puedes hacer uno distinto cada vez sin ensuciar nada
Cual elijo: El enlace aparte gana siempre que ese precio no se vaya a repetir igual para otro cliente. El catálogo se reserva para lo que vendes una y otra vez, tal cual, sin tocar una coma.
El precio se cierra antes de mandar el cobro
Un enlace de pago no sirve para proponer un precio, sirve para cobrar uno que ya está aceptado. Si lo mandas antes de que el cliente haya dicho que sí, parece que le estás empujando a pagar algo que todavía se está negociando, y lo que va a dudar no es del enlace, va a dudar del precio.
El orden es: hablas, das la cifra, el cliente contesta algo como "vale, adelante" por escrito, aunque sea un wasap de dos palabras, y solo entonces generas el enlace. Ese mensaje es tu prueba de que el precio se cerró antes de pedir el dinero, y te cubre si luego alguien dice que no sabía cuánto iba a pagar. Si el trabajo requiere comprar materiales antes de empezar, decide también si cobras el importe entero o solo una parte por delante —esa decisión ya la vimos en Cobra una señal al reservar, no esperes a que aparezca el cliente. Lo que importa aquí es que, sea completo o parcial, ese cobro va con su propio enlace, no con una ficha de catálogo.
Un número, no un desglose
Si el presupuesto tiene varias partes —materiales, mano de obra, algo urgente que cuesta más—, no mandes tres cobros ni un enlace por cada partida. Súmalo todo en una sola cifra y cobra esa. Si desglosas el cobro, le das al cliente tres sitios donde negociar en vez de uno, y lo normal es que discuta la partida que le parece más cara aunque el total sea el mismo que ya había aceptado.
El desglose, si hace falta explicarlo, va en el mensaje o en el presupuesto en papel, como aclaración. El cobro va siempre en un único número.
- 1Cierra el número
Da una cifra concreta, no un rango. Un rango del tipo 'entre 700 y 800' invita a que el cliente elija la de abajo cuando llega la hora de pagar. - 2Consigue el sí por escrito
Un wasap con 'vale, adelante' basta como prueba. Si no lo tienes todavía, no generes el enlace. - 3Genera el enlace por el importe exacto
Ese número, tal cual se dijo, sin redondear para que coincida con un producto que ya tenías creado. - 4Manda el enlace con lo que incluye
Una línea que diga qué cubre ese precio y qué pasa en cuanto se paga, para que el cobro y el acuerdo cuenten la misma historia.
- El presupuesto no entra en el catálogo: es un enlace por su importe exacto
- El sí del cliente se consigue por escrito antes de generar el enlace
- El cobro es un número entero, aunque el presupuesto tenga varias partidas
- Ese enlace se usa una vez y no queda ahí confundiendo al siguiente cliente