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Vuelve a escribir site: dentro de dos semanas, no mañana

Fija la fecha exacta para repetir la comprobación del arreglo y sabe, con las tres frases delante, si dejarlo así, tocar el texto o volver a Search Console.

7 min de lectura

Cambiaste la etiqueta que bloqueaba la página, o mandaste el mapa del sitio, o corregiste lo que la Search Console señalaba como motivo real. Al día siguiente escribes site: y tu dominio, como en la primera lección de este curso, y la página sigue sin aparecer. Piensas que el arreglo no sirvió y empiezas a dudar de si tocaste lo correcto.

No sirvió de nada mirar tan pronto. Google no vigila tu web en directo, como si tuviera una cámara puesta sobre cada página. La visita de vez en cuando, con su propio ritmo, y solo cuando vuelve a pasar por esa página concreta se entera de que algo cambió. Entre que arreglas un problema y que Google lo nota hay un hueco de días que tú no controlas ni puedes acelerar escribiendo site: más veces. Mirar dentro de ese hueco solo da ansiedad, no información.

Por qué el día siguiente no dice nada

Un sitio pequeño no tiene prioridad en la cola de rastreo de Google. Un periódico grande se rastrea varias veces al día porque publica constantemente; la ficha de servicios de un negocio local se rastrea cada varios días, o cada semana, según cuánto suela cambiar esa página en concreto. Después de la visita, Google todavía tiene que reprocesar lo que encontró y decidir si merece un hueco en el índice. Ese segundo paso, el de decidir, también tarda su tiempo y no ocurre en el mismo momento que el rastreo.

Dos semanas es un plazo razonable para un negocio pequeño, no una cifra mágica ni una garantía. Es el tiempo que suele bastar para que la visita y el reproceso ya hayan ocurrido al menos una vez desde que arreglaste lo que fuera. Si miras antes, puede que sigas viendo el estado de antes del arreglo, todavía sin actualizar, y eso te lleva a tirar la toalla con algo que en realidad ya estaba funcionando.

Cuándo tocar y cuándo mirar
  • Día 0Corriges lo que señalaba la Search Console: quitas la etiqueta que bloqueaba la página, mandas el mapa del sitio, o lo que tocara en tu caso.
  • Día 1 a 13No repitas site: cada mañana. No cambies nada más en esa página. Deja que Google la visite y la reprocese por su cuenta, sin interferir.
  • Día 14Escribes site: otra vez y abres el informe de rendimiento en Search Console para mirar las tres frases que elegiste en la quinta lección.
  • Si sigue sin aparecerVuelves a la segunda lección: el motivo real que da la Search Console, no el que tú imaginas desde fuera.
El error que cuesta caro: deshacer un arreglo que sí funcionaba
Miras site: al día siguiente, no ves ningún cambio, y das por hecho que la etiqueta no era el problema. Cambias entonces otra cosa de la página —el título, la descripción, el texto entero— antes de que el primer arreglo haya tenido tiempo de notarse siquiera. Si dos semanas después la página por fin aparece, ya no sabes cuál de los dos cambios lo consiguió, ni si hizo falta el segundo. La próxima vez que te encuentres con el mismo problema no tendrás ni idea de qué repetir, porque mezclaste dos arreglos en un solo experimento. Un arreglo a la vez, con el reloj puesto encima, es la única forma de aprender qué es lo que de verdad funciona en tu web.

Qué miras el día catorce

El día catorce hay dos comprobaciones que hacer, no una sola. La primera es site: y tu dominio, la misma de la primera lección: ¿aparece la página que arreglaste? La segunda es la Search Console, en el informe de rendimiento, filtrado por las tres frases que elegiste en la quinta lección: ¿alguna de las tres tiene ya impresiones?

Las dos comprobaciones dicen cosas distintas y conviene no confundirlas. Site: dice si Google metió la página en su índice, es decir, si existe para Google. Las impresiones dicen si, además de existir, la está mostrando cuando alguien escribe esas frases en el buscador. Puedes estar perfectamente indexado y no aparecer nunca en esas tres búsquedas concretas. Eso deja de ser un problema de indexación. Pasa a ser un problema de que la página no responde bien a lo que la gente escribe, y eso se arregla tocando el texto de la página, no volviendo a revisar la etiqueta ni el mapa del sitio.

Y si una de las tres frases tiene una sola impresión, no diez ni cien, cuenta igual. Una impresión significa que Google ya mostró tu página a alguien que escribió esa frase, aunque esa persona no hiciera clic. Es la prueba de que la página compite por esa búsqueda, y a partir de ahí lo que trabajas es que aparezca más arriba y que la gente entre, que es otro asunto distinto del que resuelve este curso.

Antes de tocar el texto, comprueba si la página está siquiera indexada
Lo que ves el día 14Qué significaQué haces
site: la muestra, y alguna de las tres frases tiene impresionesEl arreglo funcionó y la página ya compite por esas búsquedasNada. Pasas a la siguiente página o zona.
site: la muestra, pero las tres frases siguen en ceroEstá indexada pero no responde a esas búsquedasRevisas el texto de la página contra las tres frases
site: no la muestraEl arreglo no llegó a tiempo o no era el motivo correctoVuelves al informe de cobertura de Search Console para esa URL exacta
La nota que te dejas el mismo día del arreglo
Revisar el 20 de septiembre: site:tunombre.yodai.ai. Buscar en Search Console, informe de rendimiento, las frases peluquería a domicilio Alcalá, corte y barba a domicilio y peluquero domicilio mismo día. Si alguna tiene impresiones, dejarlo así. Si las tres siguen en cero y la página no aparece en site:, revisar otra vez la etiqueta y el mapa del sitio.

Este mismo reloj sirve para el próximo arreglo

No vas a tocar esto una sola vez en la vida de tu web. Cada vez que cambies de proveedor, muevas la web de sitio, o la Search Console te avise de un error nuevo, vas a repetir exactamente este ciclo: corregir, esperar catorce días sin tocar nada más, y entonces mirar site: y las tres frases. La tentación de mirar al día siguiente no desaparece con la experiencia, pero ahora ya sabes que ese primer vistazo no significa nada y puedes ignorarlo sin perder el sueño.

Guarda la fecha en el mismo sitio donde apuntas las citas del negocio, no en la cabeza. Un aviso puesto el mismo día del arreglo, con la fecha exacta de dentro de dos semanas, evita las dos cosas que arruinan este proceso: mirar demasiado pronto y tocar otra cosa mientras esperas.

Lo que te llevas
  • Tienes la fecha exacta, catorce días desde el arreglo, para repetir site:, no antes.
  • Ese día miras dos cosas: si aparece en site: y si alguna de las tres frases tiene impresiones en Search Console.
  • Sabes qué decisión toma cada resultado: dejarlo, tocar el texto de la página, o volver al informe de cobertura.
  • Cierras el curso con el ciclo completo: comprobar si te indexan, corregir el motivo real, y ahora decidir con datos si el arreglo funcionó.

Ponte a prueba

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Arreglaste la etiqueta noindex el lunes. El miércoles tu socio te pregunta si ya aparece en Google. ¿Qué le dices?

Que hay que esperar al día catorce, porque Google todavía no ha vuelto a pasar por la página; mirar antes solo confunde.

2. Día 14: site: muestra la página, pero las tres frases siguen con cero impresiones en Search Console.

El problema ya no es de indexación, porque la página está dentro. Tocas el texto de la página para que responda a esas frases, no la etiqueta.

3. Día 14: site: sigue sin mostrar la página, aunque quitaste la etiqueta el día 0.

Vuelves al informe de cobertura de Search Console para esa URL exacta: puede que el motivo real fuera otro, como el mapa del sitio, y la etiqueta no fuera la única causa.

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