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El aviso de cookies que sobra, y el que no sirve de nada
Sabes si tu web deja cookies que necesitan permiso o no, y si las deja, el aviso tiene un botón para aceptar y otro igual de fácil para rechazar.
Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026
Hay algo que tu web guarda sin que nadie lo pida: lo que llamamos cookies. Si tienes un vídeo de YouTube incrustado, un mapa de Google, un chat de un proveedor externo o Google Analytics instalado «porque hay que medir», tu web ya está dejando marcas en el navegador de quien la visita antes de que haga nada.
Y si copiaste el aviso de cookies de otra plantilla y lo pegaste abajo sin mirarlo, pueden pasar dos cosas: que no te haga falta y lo tengas de más, o que sí te haga falta y lo tengas mal hecho, con un botón grande para aceptar y ninguno igual de fácil para rechazar. Las dos cosas se arreglan mirando tu propia web diez minutos.
Lo que tu web guarda sin pedir permiso
Hay cookies que tu web pone solas y que no necesitan aviso: la que mantiene iniciada la sesión de un cliente mientras navega, la que guarda el idioma que él mismo eligió, o la que conserva su reserva mientras rellena el formulario paso a paso. Sirven solo para que la web haga lo que el cliente le pide, y la guía de cookies de la AEPD las deja fuera de la obligación de informar y de pedir permiso; si quieres, las nombras en una línea de tu política de cookies.
El botón de WhatsApp que enlaza directo a tu número tampoco es un rastreador: es un enlace, no deja cookie. Lo que sí la deja es un widget de chat de un proveedor externo que carga su propio script para seguir la conversación entre páginas.
Lo que sí exige aviso
El problema empieza cuando algo de fuera entra en tu web: un vídeo de YouTube incrustado, un mapa de Google Maps, un botón de compartir de Instagram, un chat externo o el pixel de Meta para medir anuncios. Todo eso deja cookies que no hacen falta para que tu web funcione, muchas de un dominio que no es el tuyo y pensadas para reconocer a ese visitante también en otras webs. Esas son las que necesitan permiso, y también las de tu propio dominio que sirvan para medir o para anuncios: la AEPD pide aviso y permiso para cualquier cookie que no sea de las que hacen funcionar la web, sea propia o de terceros. El permiso hay que pedirlo antes de que carguen, no después de que ya hayan actuado.
- 1Abre tu web en una pestaña nueva, sin sesión iniciada
Así ves lo que ve un desconocido, sin nada tuyo metido por medio de antes. - 2Busca vídeo, mapa, chat o botones de redes incrustados
Si el vídeo es un reproductor de YouTube, el mapa un iframe de Google Maps, o el chat lo pone un proveedor externo, ahí hay rastreo de terceros. - 3Comprueba si mides visitas o tienes un pixel de anuncios
Si instalaste Google Analytics o el pixel de Meta o TikTok para tus campañas, eso también cuenta como rastreo y también exige aviso.
- Vídeo grabado por ti y subido como archivo, no incrustado de YouTube
- Dirección en texto o un plano propio, sin iframe de Google Maps
- Chat con tu número de WhatsApp por enlace directo, sin widget externo
- Analytics para saber cuánta gente entra y desde dónde
- Pixel de Meta o TikTok porque inviertes en anuncios
- Vídeo o mapa cargados directamente del proveedor
Cuál elijo: Si puedes vivir sin esas piezas, quítalas: te ahorras el aviso entero y la web carga más rápido. Instala Analytics o un pixel el día que empieces a gastar en anuncios y necesites saber si funcionan; ese día pones el aviso, no antes.
- Sabes si tu web deja cookies que necesitan permiso o solo las que la hacen funcionar
- Si no las usas, no llevas aviso; como mucho, una línea en tu política de cookies
- Si las usas, el aviso tiene un botón para aceptar y otro igual de fácil para rechazar
- La próxima lección deja decidido qué pasa si un cliente cancela