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Los pueblos que pones en el mapa, y los que dejas fuera

Sales de esta lección con la lista de pueblos que cubres de verdad, sacada de tu agenda y no marcada a lo grande en el mapa.

Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026

4 min de lectura

Google te deja marcar tu zona de servicio con hasta 20 zonas: ciudades, códigos postales u otras áreas. No admite un radio en kilómetros alrededor de tu casa. La tentación es llenar las 20 o marcar la provincia entera: si trabajas en un pueblo, apuntar también todos los de alrededor y, de paso, la capital. Cuantos más sitios, más búsquedas, piensas. Pero Google pide que la zona sea lo más específica y precisa posible, y que sus límites no queden a más de unas dos horas en coche de tu negocio. Y en un pueblo donde nadie te conoce ni tienes una reseña, compites con los que sí trabajan allí.

La pregunta no es cuántos pueblos caben en el mapa. Es a cuántos llegas de verdad un martes cualquiera sin que se te complique el día.

Lo que Google mira detrás de la zona

Si tu ficha no enseña tu casa, la zona de servicio es lo único que dice dónde trabajas. Y marcarla no hace que Google te enseñe igual en todos esos sitios: según su ayuda, los resultados locales se ordenan sobre todo por la relevancia, la distancia y la prominencia, que es lo conocido que es el negocio, y en ella cuentan, por ejemplo, las reseñas. Si dices que cubres quince pueblos y todas tus reseñas vienen de dos, en los otros trece no tienes nada que te respalde.

Marcar la provincia entera es cómodo pero ciego: mete en el mismo saco un pueblo a 10 minutos por autovía y otro a 40 por carretera de montaña. La lista escrita a mano te obliga a decidir uno por uno, y esa decisión es la que te protege.

Cómo eliges la lista, pueblo a pueblo
  1. 1Abre tu agenda de los últimos tres meses
    Apunta cada trabajo con el pueblo donde fue. Vale una libreta o una hoja de cálculo, no hace falta nada más.
  2. 2Cuenta cuántas veces aparece cada pueblo
    Un pueblo con un solo trabajo en tres meses no es tu zona, fue una excepción de ese mes.
  3. 3Pon un límite de tiempo, no de kilómetros
    Decide cuánto estás dispuesto a conducir sin que te coma el margen del presupuesto: 30 minutos, 40, lo que sea. Descarta lo que quede fuera aunque se vea cerca en el mapa.
  4. 4Escribe la lista final en la ficha
    Pueblo por pueblo, con su nombre oficial. Nada de «alrededores», nada de escribir la provincia entera.
Zona a lo grande o lista escrita a mano
La provincia entera o las 20 zonas llenas
  • Se marca de un golpe, sin pensar pueblo por pueblo
  • Mete zonas a las que nunca has ido y compites ahí sin respaldo
  • Si cambias de coche o de ritmo de trabajo, se queda desactualizado sin que lo notes
Lista de pueblos concretos
  • Cada pueblo lo escribes tú, uno a uno
  • Coincide con los trabajos y reseñas que ya tienes ahí
  • La repasas cada pocos meses según cómo te vaya cambiando la agenda

Cuál elijo: Elige la lista escrita a mano casi siempre. Si vives en una zona de pueblos muy pequeños y dispersos que no caben en 20 nombres, usa sus códigos postales o un área más amplia que los agrupe, si Google te la ofrece, sin pasar de lo que de verdad cubres en el día.

Ejemplo: los últimos 20 trabajos, cuántos en cada pueblo
Pueblo A11
Pueblo B5
Pueblo C3
Pueblo D1

Con ese reparto, la lista se escribe casi sola. Los pueblos A, B y C entran porque ahí hay trabajo repetido y, con suerte, alguna reseña que lo respalda. El pueblo D se queda fuera esta vez, aunque hicieras un buen trabajo allí; si vuelve a salir varias veces en el próximo repaso, entonces se añade. En la ficha queda escrito tal cual: Zona de servicio: Pueblo A, Pueblo B, Pueblo C, sin «y alrededores».

Cuándo tocar la lista otra vez

La lista no se escribe una vez y se olvida. Cada tres o cuatro meses, vuelve a contar los trabajos por pueblo igual que hiciste la primera vez. Si un pueblo nuevo empieza a repetirse, lo añades. Si uno de los que tenías lleva medio año sin aparecer, lo quitas. Añadir y quitar pueblos de la lista no cuesta nada: el cambio pasa por la revisión de Google y, si se aprueba, puede tardar hasta 48 horas en verse. Lo que no te ayuda es dejar apuntados para siempre sitios donde ya no trabajas: la ficha promete algo que ya no das.

El error que sale caro: poner la provincia entera
Marcar la provincia entera porque «total, no cuesta nada añadirlo» es el error más repetido. Va contra lo que pide Google, una zona lo más específica y precisa posible, y no te da nada en los pueblos donde no has puesto un pie: allí no tienes reseñas ni nadie que te conozca. Si algún día empiezas a trabajar allí de verdad, añade el pueblo entonces.
Lo que te llevas
  • Tienes la lista de pueblos que cubres de verdad, contada desde tu propia agenda y no marcada a lo grande en el mapa
  • Fuera queda cualquier pueblo con menos de dos o tres trabajos en los últimos meses
  • Sabes cada cuánto repasar la lista para añadir o quitar pueblos según te vaya cambiando el trabajo
  • La próxima lección: la postal que Google te manda para verificar la ficha, y por qué no revela tu dirección a quien la ve
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