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El botón te sigue a todas partes, no solo al final
Al terminar, el botón de contacto aparece con el mismo texto y el mismo destino en cada sección de tu página, no solo en el pie.
Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026
Alguien entra en tu web, lee hasta la sección de precios, decide que sí... y busca dónde escribirte. No está ahí. Sigue bajando, tampoco aparece. Sube otra vez, nada. Cierra la pestaña.
Puedes tener bien escrito cada rincón de tu página y bien pensado el orden en que se lee, y aun así fallar en una pieza que casi nadie mira: si el botón de contacto vive solo al final, cualquiera que decide antes de llegar ahí tiene que ponerse a buscarlo. Y buscar es la forma más rápida de perder a alguien que ya había dicho que sí.
El botón dice siempre lo mismo
No se trata de poner un botón distinto en cada sección: un «Pide cita» arriba, un «Escríbeme» en medio, un formulario al final. Cada versión es una promesa distinta, y quien las lee las tres empieza a dudar de cuál es la de verdad.
Es el mismo botón repetido: mismo texto, mismo destino. Si manda a WhatsApp, manda a WhatsApp todas las veces. Si el texto es una frase concreta, es esa misma frase todas las veces.
Por qué no basta con el final
Las cifras son de ejemplo, pero la idea vale para cualquier página: no todo el mundo llega al final, y quien se decide lo hace donde algo lo convence, leyendo un precio o mirando una foto. Si el único botón está abajo del todo, a esa gente no le has dado la oportunidad de decir que sí en el momento en que ya había decidido.
Por eso el botón no es un cierre. Es una salida que tiene que estar abierta en cada tramo del camino, no solo en la puerta de atrás.
Fijo o repetido: cuál eliges
- Va contigo mientras bajas: no hay que buscarla
- Un solo sitio que mantener si cambias el texto
- Mal hecha, tapa contenido en pantallas pequeñas
- No resta espacio arriba ni abajo
- Se pierde si la sección es larga y aún no has terminado de leerla
- Hay que repetirlo y revisarlo uno por uno
Cuál elijo: Si tu web tiene más de tres o cuatro secciones, pon la barra fija: es la que no depende de que hayas acabado de leer nada para verla. Si tu web es corta, con dos o tres secciones, basta con repetir el botón al final de cada una: la barra fija sería un adorno de más.
El botón ya está en cada sección, con el mismo texto y el mismo destino. Lo que falta ahora es qué ve alguien nada más entrar, antes de leer una sola frase: la primera foto.
- 1Baja tu web sección por sección
Para en cada una y pregúntate: si decidiera escribirte aquí mismo, ¿veo cómo hacerlo sin subir ni bajar? - 2Lee el texto del botón en cada sitio donde aparece
Tiene que ser la misma frase las veces que salga. Si cambia, unifícalo. - 3Comprueba el destino, no solo el texto
Que todos abran el mismo WhatsApp o el mismo formulario. Uno que mande a un correo distinto es el fallo que nadie ve mirando solo las palabras. - 4Pruébalo con el dedo, en un móvil
Tócalo en cada sección desde un teléfono. Si en alguna se esconde detrás de otra cosa, corrígelo antes de seguir.
- El botón de contacto aparece en cada sección de la web, no solo al final
- Dice siempre la misma frase y lleva siempre al mismo sitio
- Elegido entre barra fija o botón repetido, según cuántas secciones tiene tu web
- Comprobado con el dedo en un móvil que no tape nada
- La prueba con el dedo vale también para el resto de la web, no solo para el botón
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