Presupuestos que se cobran solos
Sabes convertir una cotización a medida en un cobro sin llamada de por medio: cuánto pedir de señal, cuándo el resto se paga solo y qué hacer si el cliente tarda en aceptar. Al acabar tienes montado el camino completo desde 'cuánto me cuesta esto' hasta el dinero en tu cuenta, sin perseguir a nadie.
Se leen en orden y con el panel abierto en otra pestaña: cada lección abre por una duda concreta, dice dónde se toca y cierra con lo que queda hecho. No hace falta terminarlo de una sentada.
Las 6 lecciones
En el orden en que conviene leerlas.
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Cuánto pedir de señal cuando cada trabajo es distinto
Sales sabiendo calcular la señal según lo que arriesgas tú en cada encargo, no según una costumbre del oficio.
4 min - 2
El presupuesto caduca, o decide el cliente cuándo
Al terminar, cada presupuesto que mandas lleva una fecha límite escrita, y sabes cuántos días dar según lo que te juegues en cada tipo de encargo.
4 min - 3
Dos avisos, no tres: cuándo escribes y cuándo lo dejas estar
Un calendario fijo de dos avisos con lo que dice cada uno, y el criterio para dejar de escribir en cuanto el presupuesto caduca o el silencio se repite.
4 min - 4
El extra pequeño se suma a la factura; el extra grande lleva presupuesto propio
Sales sabiendo, con un número decidido de antemano, si un cambio a mitad de trabajo va sumado a la factura final o se presupuesta aparte, y qué le dices al cliente en el momento en que lo pide.
5 min - 5
El resto se cobra al entregar, no después de entregar
Al terminar esta lección, el cobro del resto deja de ser un mensaje que mandas después: es el mismo gesto que la entrega, y para cada tipo de trabajo sabes exactamente qué depende del pago.
4 min - 6
No entregas hasta que no se cobra el resto
Sales sabiendo que la entrega no empieza hasta que el enlace del resto está pagado, así que no tienes que reclamar nada después.
4 min