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Mi negocio no tiene precio de catálogo: cómo lo describo
Sabe escribir la descripción de un negocio que no cobra lo mismo dos veces: qué enseñar en vez de un precio cerrado, cómo acotar un rango sin espantar, y cómo la propia descripción aparta al cliente que no encaja antes de que llame o escriba.
Cada trabajo te cuesta distinto y lo sabes, pero en la ficha solo puedes poner un número o nada. Si pones un precio cerrado, te comes encargos que valían mucho más. Si pones «consultar» o «presupuesto sin compromiso», muchos no te escriben: a poca gente le apetece preguntar un precio que tú no te atreves a decir. Y los que sí escriben a menudo vienen a regatear porque creen que ese silencio esconde un abuso.
El curso va en orden: primero encuentras la variable que de verdad mueve tu precio y le pones nombre, no un eufemismo. Después buscas tu vara, el número que el cliente ya conoce de sí mismo sin que tengas que preguntarle. Con los dos eliges el formato que mejor cubre tu horquilla: desde X, entre X e Y, o precio por vara. Si ni así hay horquilla que valga, aprendes a mostrar el encargo más típico de tu agenda con datos de factura. Terminas con una condición que aparta a quien nunca podrías aceptar, y con las preguntas que te dan un número real el mismo día.
Es para quien cobra por trabajo hecho a medida y no sabe qué poner en la ficha de precio; no es para quien vende un producto o servicio siempre igual, con precio cerrado de verdad.
- Nombrar en tu ficha la variable exacta que hace subir o bajar tu precio, en vez de «presupuesto sin compromiso»
- Elegir entre precio por vara, desde X o entre X e Y según cuánto varía tu vara de un encargo a otro
- Sustituir una horquilla imposible por el encargo más típico de tu agenda, con cifras de factura
- Escribir la condición de un número que aparta antes de tiempo a quien no encaja, y la lista de datos que pides antes de dar un precio
Ten a mano tus últimas facturas o presupuestos: te harán falta en la lección 4.
Las 6 lecciones
En el orden en que conviene leerlas.
- 1
La variable que mueve tu precio, no «presupuesto sin compromiso»
Al terminar sabes cuál es la variable que hace subir o bajar tu precio y cómo nombrarla en la ficha en vez de escribir «presupuesto sin compromiso».
5 min - 2
La vara que mides, no la lista de cosas que influyen
Sabrás cuál es la vara de tu negocio: el número que tu cliente ya conoce de su propio caso y con el que se sitúa en tu precio sin tener que preguntarte.
6 min - 3
Desde X, entre X e Y o por vara: el formato que decide tu horquilla
Sabrás elegir entre precio por vara, «desde X» y «entre X e Y» mirando una sola cosa: cuánto se mueve tu vara de un encargo a otro y si esa variación tiene techo.
7 min - 4
El caso real que enseñas cuando ni la horquilla te sirve
Sabes sustituir una horquilla imposible por el encargo más típico de tu agenda, contado con datos de factura y no con adjetivos.
7 min - 5
La condición que dejas escrita para que quien no encaja no escriba
Aprende a escribir, junto a tu horquilla o tu encargo, la condición de un solo número que aparta antes de tiempo a quien nunca podrías aceptar.
7 min - 6
Lo que pides antes de dar un número, para no tener que regatear después
Sabrás qué dos o tres datos pedir en el primer contacto para dar un número real ese mismo día, sin ida y vuelta de mensajes.
7 min