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Vende bonos de horas, no solo bonos de sesiones

Sabe diseñar un bono medido en horas o en unidades de trabajo (no en visitas) para servicios que no duran siempre lo mismo, y decide cómo apunta cada consumo del saldo sin discutir con el cliente.

6 lecciones37 min de lecturaReservas y pedidos

Vendes bonos porque fideliza y cobras por adelantado, pero tus trabajos no duran siempre lo mismo: una revisión te lleva veinte minutos y otra dos horas. Si cobras el bono por sesiones, dos visitas cuestan lo mismo aunque una te robe seis veces más tiempo, y acabas perdiendo dinero en la que se alarga o con vergüenza de cobrar aparte lo que se sale del bono.

Este curso cambia la unidad del bono: en vez de contar visitas, cuenta horas o trabajos cerrados. Empieza por decidir qué mides, resuelve qué haces con el aviso corto (con particulares se descuenta el tiempo real y la salida se cobra aparte) y qué pasa cuando un trabajo se pasa de la hora, separa el material y el desplazamiento de las horas vendidas, y termina con el aviso que envías al cliente al cerrar cada trabajo para que el descuento se entienda sin discutir.

Para quién es

Sirve para quien cobra por trabajos de duración variable (reparaciones, terapias, clases, asesorías) y quiere vender bonos sin perder dinero en el trabajo largo; no es para quien ya cobra siempre lo mismo por sesión, a ese le basta el bono clásico de sesiones.

Qué te llevas
  • Elegir entre medir el bono en horas o en trabajos cerrados, según cómo trabajas
  • Apuntar el saldo completo el día que se cobra el bono, en tu agenda o en una hoja, no cuando el cliente empieza a gastarlo
  • Fijar una regla de redondeo que no cambie según quién atienda la cita y que, con particulares, descuente solo el tiempo trabajado de verdad
  • Separar el material y el desplazamiento de las horas vendidas, y mandarle tú al cliente, al cerrar cada trabajo, las horas gastadas y el saldo que le queda
Antes de empezar

Ayuda haber vendido ya algún bono de sesiones, aunque sea en papel, para saber qué le vas a cambiar.

Las 6 lecciones

En el orden en que conviene leerlas.

  1. 1

    Si cada trabajo dura distinto, el bono no se cuenta por visitas

    Decides dejar de vender el bono de sesiones para el trabajo que no dura siempre lo mismo y empiezas a vender un saldo medido en horas.

    6 min
  2. 2

    El saldo del bono se mide en horas o en trabajos cerrados, nunca en visitas, y se apunta entero al vender

    Sales sabiendo elegir entre un bono de horas y uno de trabajos cerrados, y apuntar en tu hoja el saldo completo el día que cobras el bono, no cuando el cliente empieza a gastarlo.

    6 min
  3. 3

    El mínimo que cobras aunque el trabajo dure diez minutos

    Al terminar sabes qué haces con el aviso corto: con particulares descuentas el tiempo real y cobras la salida aparte, y el bloque mínimo por aviso solo lo pactas con empresas o profesionales.

    7 min
  4. 4

    Se pasó de la hora: qué le descuentas del saldo

    Fija un bloque de tiempo y una regla de redondeo que no cambie según quién atienda la cita y que, con particulares, nunca suba el tiempo trabajado, para que lo que descuentas del bono se explique solo con mirar lo que apuntas.

    7 min
  5. 5

    El material y el desplazamiento no salen de las horas del bono

    Al terminar, decides qué parte de una visita descuenta el saldo de horas y qué se cobra aparte, para que el bono no se vacíe con gastos que no son tu tiempo.

    6 min
  6. 6

    Lo que le enseñas después de cada trabajo para que no discuta el descuento

    Después de esta lección tienes la plantilla del mensaje que mandas tú mismo, por WhatsApp o por correo, al cerrar cada trabajo, con el tiempo descontado y el saldo que queda, para que el cliente lo vea sin tener que preguntarlo.

    5 min